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viernes, 27 de octubre de 2017

Montando el motor - Apriete de tornillos

Javier me dijo que en el taller había una llave dinamométrica con valores más pequeños que, además, no necesitaba adaptador para vasos pequeños.


Con ella le di el apriete a los tornillos de las bielas. En el manual decía que debía ser de 45 dN·m, así que les di un apriete inicial de 25 dN·m, otro de 35 dN·m y el definitivo de 45 dN·m. También apreté el tornillo del piñón del árbol de levas a 35 dN·m, como indicaba el manual.

martes, 17 de octubre de 2017

Montando el motor - Terminando pistones y bielas

He aprovechado un ratillo esta mañana para terminar lo que dejé pendiente en el motor el viernes. Volví a aplicar lubricante de montaje en los casquillos de las bielas 2 y 3, así como en las muñequillas correspondientes, para montar las dos mitades de las cabezas. También hice lo propio con los casquillos de la biela 4.

Después giré el cigüeñal para colocar la muñequilla 4 hacia abajo, lubriqué la camisa 4, los segmentos del pistón 4, los coloqué adecuadamente, lubriqué el compresor de segmentos, comprimí los segmentos e introduje el pistón en su camisa.

Por fin tenía montados los cuatro conjuntos de pistones y bielas.


Al girar el cigüeñal, noté que me costaba mucho más trabajo. Bueno, se supone que ahora había que vencer el rozamiento de los cuatro pistones con sus segmentos montados, además de los casquillos de bielas sobre las muñequillas. También notaba un sonido de cierto roce en las camisas.

Llamé a Javier para que lo comprobase y me dijo que era normal, al haber montado segmentos nuevos. También me recomendó apretar los tornillos del cigüeñal y las bielas, que lo suyo era dejarlo ya apretado si todo estaba bien montado. Me dijo que una vez apretado, giraría mejor.

viernes, 13 de octubre de 2017

Montando el motor - Segmentos, pistones y bielas

Para el montaje de los segmentos, necesitaba un par de útiles específicos.


En primer lugar, unos alicates de montaje de segmentos (derecha). Éstos sirven para abrirlos y poder introducirlos en las ranuras del pistón sin riesgo de arañar la superficie o que se partan.

El otro útil es un compresor de segmentos (izquierda), que sirve para poder introducir el pistón en el cilindro o camisa con los segmentos ya montados.

Los segmentos deben montarse de abajo hacia arriba, es decir, hay que comenzar por el de engrase. Intenté colocar la lámina inferior con los alicates, pero era tan fina que se doblaba al abrirla. Así que la monté a mano. Al ser fina, no era complicado ir desplazándola hacia abajo. Eso sí, lo hice de ranura en ranura, introduciendo un extremo y después el resto, jugando con la holgura de la lámina y su flexibilidad.


Después coloqué la pieza central, que simplemente abrí y coloqué en la ranura de engrase directamente. Entró muy ajustada.


A la hora de colocar la lamina superior, no encajaba... Con las otras dos piezas colocadas, no quedaba espacio para la tercera. Empecé a agobiarme y a pensar que me habían vendido unos segmentos incorrectos. Desde luego, los originales eran distintos:


Medí la altura del segmento de engrase original y era de 4mm. Monté las tres piezas del segmento de engrase fuera del pistón y medía 4mm también... Entonces ¿por qué no cabía? Bueno, al montarlo fuera, me di cuenta de que las láminas apoyan sobre la pieza central, contra unas patillas en la parte interior, de modo que no ocupan tanta altura. Por tanto, había que montar primero la pieza central y, después las dos láminas.

El montaje de los otros dos segmentos se limitaba a abrirlos con los alicates e introducirlos en su ranura correspondiente, observando que la marca "top" quedase hacia arriba.


Para montar en el motor los conjuntos biela-pistón, apliqué lubricante de montaje en las muñequillas del cigüeñal. Para ello, tenía que girar el bloque y monté el útil de sujeción de las camisas:


También apliqué lubricante en los casquillos que ya monté en las dos mitades de la cabeza de la biela. Antes de introducir el pistón en la camisa, hay que colocar los segmentos evitando que sus ranuras queden alineadas. Se suele decir que, al ser tres segmentos, las ranuras deben quedar a unos 120 grados de distancia entre sí.

Por otro lado, he leído que cuando el segmento de engrase lleva dos láminas, éstas deben quedar con sus ranuras enfrentadas a 180 grados. Así que coloqué las ranuras de los otros dos segmentos enfrentadas entre sí y perpendiculares a las del segmento de engrase.

En mi opinión, esto no es algo de gran importancia, pero se trata de evitar que quede una línea de ranuras en la zona de los segmentos que haría que se perdiese compresión. Personalmente, creo que lograr eso es muy complicado incluso intentándolo... por lo que con desplazar un poco las ranuras, ya se garantiza que no se produzca ese fenómeno.

En las roscas de los tornillos de las bielas, coloqué un par de trozos de manguito de plástico. Esto he visto que se hace para evitar que al bajar la biela para sujetarla al cigüeñal, la rosca de los tornillos pueda dañar la muñequilla.


Antes de colocar el compresor de segmentos, lo limpié y apliqué una capa de aceite motor por el interior. En los segmentos también puse aceite para lubricar las ranuras y girarlos a su posición correcta.

El primer pistón que monté fue el marcado como 1, que correspondía al extremo de distribución (así lo tenía anotado). Coloqué el compresor de segmentos, abriéndolo antes y cerrándolo después para ceñirlo al contorno del pistón. Esto se hace con ayuda de una llave Allen que trae el propio compresor:


Me costó bastante trabajo cerrarlo. No es una herramienta muy cómoda de utilizar. Al estar todo lleno de aceite, no se sujeta con facilidad y, además, el mecanismo de cierre se atascaba a veces (quizás por chocar la lámina interior del compresor con algún extremo de segmento).

No me pareció que quedase completamente cerrado viéndolo desde la parte superior, aunque desde la falda del pistón sí que parecía ceñido:


Introduje la biela en la camisa (por un momento pensé que no entraría, pero sí, muy justo), teniendo en cuenta que la flecha de la parte superior del pistón señalara hacia el volante motor, y apoyé el compresor en la parte superior de la camisa. Antes había lubricado también las paredes de la camisa:


Coloqué el cigüeñal de manera que la muñequilla del pistón 1 quedase lo más baja posible para evitar que chocase la biela al bajar el pistón.


Para introducir el pistón en la camisa, sujeté el compresor de segmentos mientras iba golpeando el pistón con el mango del martillo de teflón. Pero cometí un fallo de principiante. Y es que no sujeté con fuerza el compresor de segmentos, por lo que al bajar el pistón, la lámina inferior del segmento de engrase se escapó hacia fuera e impedía que el pistón entrase.


Abrí el compresor, volví a colocarlo y lo cerré. En el segundo intento, presioné con más firmeza el compresor contra la superficie de la camisa mientras golpeaba el pistón con algo más de firmeza también. Y el pistón entró.


Lo bajé hasta que pude colocar la otra mitad de la cabeza de la biela y la sujeté con sus tuercas.


Una vez preparado el pistón 2 para montarlo, giré el cigüeñal para colocar su muñequilla lo más baja posible. Y olvidé que había quitado el útil para sujetar las camisas, por lo que el pistón 1 arrastró su camisa hacia arriba... La volví a colocar, aunque quedó un poco girada respecto a como estaba... Volví a montar el útil, terminé de girar el cigüeñal y volví a desmontarlo para poder introducir los pistones.

Después monté los pistones 2 y 3, pero tuve algunos problemas. No calculé bien la posición de las bielas respecto a la de las muñequillas y el cigüeñal acabó bloqueado contra los tornillos de las bielas... Intenté girar el cigüeñal en sentido contrario, pero fui incapaz, ya que el tornillo que me servía para ello se aflojaba...

Finalmente logré girar el cigüeñal dando golpes secos en sentido de afloje del tornillo y golpeando con la mano el contrapeso del extremo contrario con la mano. Cuando el cigüeñal cedió, me llevé un buen golpe en un dedo... Poco a poco, llevé el cigüeñal a la posición con las muñequillas centrales abajo y empujé los pistones hasta que las bielas apoyaron en las muñequillas.


Se me echó el tiempo encima y tenía que irme, así que cubrí el bloque y las piezas que me quedaron por montar para terminarlo el lunes.

viernes, 6 de octubre de 2017

Montando el motor - Repasando los pistones, casquillos de bielas

Probé a repasar la superficie de uno de los pistones con cepillo metálico, de manera muy suave.


El resultado me gustó bastante y le di a todos los pistones:


Los limpié para retirar restos y polvo. Monté los casquillos de las bielas:



lunes, 23 de junio de 2014

Limpiando piezas del motor XVI

Hoy he estado repasando los pistones y las bielas. Los bulones estaban bloqueados debido al efecto de los productos de limpiezay quizás al óxido que hubiera podido formarse, así que no se podían girar las bielas. Utilicé 3en1 para desbloquearlos y dejarlos suaves. Después estuve limpiando las ranuras de los segmentos (lo poco que quedaba por limpiar) y haciendo un repaso de los pistones y la zona de apoyo de los casquillos de biela, que estaban sucias del roce. Tras la limpieza de cada conjunto biela-pistón, los enjuagaba y secaba con aire a presión para evitar el óxido.


Después estuve repasando los apoyos de bancada, que estaban prácticamente limpios, pero no les había quitado los casquillos. Se los quité con ayuda de un destornillador y un martillo, con cuidado de golpearlos lo justo para deslizarlos y poder quitarlos (no se podía con la mano). Limpié la zona de apoyo de los casquillos y los fui enjuagando y secando con aire. El apoyo 1 lo limpié un poco mejor, ya que aloja el retén del cigüeñal.



Después me puse a limpiar las camisas por dentro. No quise insistir mucho para no deteriorar el bruñido. Simplemente limpié los restos acumulados en los laterales de la zona inferior y el escalón de la zona superior, así como los bordes inferior y superior.



Por último, volví a ponerme con la culata. Estuve eliminando restos de carbonilla de los asientos de las válvulas, restos de los conductos de admisión y escape, suciedad de la parte superior de la culata... Pero no quedó terminada. Es cierto que ya está muy bien, pero sigo queriendo dejar las cámaras de combustión y los conductos perfectamente limpios, y no lo consigo.





viernes, 20 de junio de 2014

Limpiando piezas del motor XV

Ayer continué con la limpieza de los pistones y bielas. Retiré los casquillos de bielas, que aún estaban colocados.

Después de volver a repasarlos por dentro y a insistir en las ranuras de los segmentos, decidí probar algo nuevo, ya que las ranuras no quedaban bien y tenían muchos residuos. Vertí desengrasante del potente en un recipiente y dejé los pistones boca abajo durante unos minutos, cubriendo la zona de las ranuras de los segmnetos.

Mientras, estuve repasando los apoyos del cigüeñal. Los enjuagué y sequé con aire a presión. Quedaron bastante bien y así se van a quedar.



Al volver a por los pistones, me encontré una sorpresa... El desengrasante estaba reaccionando y se había formado una espuma que casi rebosaba el recipiente... En la espuma podían verse restos de carbonilla flotando, lo cual era buena señal. Saqué los pistones y estaban cubiertos de una capa gris. Eso no me gustó nada.


Me tenía que ir, pero antes probé a frotar uno de los pistones con estropajo verde y comprobé que la capa gris salía y dejaba ver el metal. Menos mal.

Hoy he estado quitando la capa gris a todos los pistones con estropajo verde y desengrasante, pero del suave. El efecto del baño en desengrasante de ayer ha sido muy agresivo. Creo que no debí haberlo hecho. Por un lado, el interior de los pistones ha quedado prácticamente limpio. Zonas que eran inaccesibles con la brocha han quedado limpias y sin rastro de carbonilla. Apenas queda carbonilla por algún recoveco. Sin embargo, lo más importante que es el exterior, no ha quedado bien. Al retirar la capa gris, el metal se veía poroso, como si el desengrasante hubiese atacado la superficie del pistón. Además, las ranuras de los segmentos, que era el objetivo a limpiar, no habían quedado bien. Seguían con carbonilla y las que estaban más limpias, ahora tenían una capa gris que había que eliminar...

Con mucha paciencia fui rapasando uno a uno los pistones, eliminando la capa gris de la superficie y la cabeza. Después, fui repasando las diferentes ranuras, aprovechando para eliminar la carbonilla que quedaba con un destornillador de precisión y mucha paciencia... Era un trabajo de chinos. Esto quizás es lo que tendría que haber hecho en vez de utilizar el desengrasante tan a lo bestia.

Los pistones quedaron prácticamente limpios, pero con la superficie porosa en algunas zonas y en las cabezas, aunque me queda la duda de si no estaban ya así antes de limpiarlos. En las fotos no se aprecia bien.


 

miércoles, 18 de junio de 2014

Limpiando piezas del motor XIV

Hoy me he dedicado a recoger un poco y hacer limpieza de las mesas que estoy utilizando. Después, me he puesto a limpiar los conjuntos biela-pistón. He comenzado utilizando desengrasante y disolvente. Para frotar, utilicé estropajo verde y recorté los pelos de la brocha para que hiciese más fuerza.

Tras una primera limpieza, logré quitar bastante grasa y carbonilla. Y es que el aspecto de las bielas y los pistones era similar al del resto del motor: negro. Únicamente los laterales de los pistones tenían color gris, ya que no se acumula nada debido al movimiento constante. Sin embargo, por la zona de encaje de los bulones sí que estaban ennegrecidos.

Cuando se me terminó el desengrasante, en vez de coger otro bote, utilicé un desengrasante que me había traído Pepillo (alumno de 1º Electromecánica). Me quedé muy sorprendido con este producto. Pedro me había comentado que conocía a un mecánico que lo utilizaba para limpiar la carbonilla de las piezas del motor, al igual que estaba haciendo yo, por eso me trajo un bote para que lo probase. Y quedé encantado. Este desengrasante es mucho más potente que el desengrasante que yo tenía (me lo recomendó Román) e incluso que el KH-7 o el disolvente. La marca no es nada conocida y el bote vale 1€, una ganga.


Rocié varias veces los pistones y bielas. Simplemente con frotar con la brocha, ya lograba arrancar carbonilla. Insistía con el estropajo verde en las zonas que más se resistían. Llegó un momento en que tuve que quitar los segmentos para limpiar mejor la cabeza de los pistones y las ranuras de los propios segmentos. Los segmentos de engrase (inferiores) salieron fácilmente, pero los de compresión y fuego (intermedios y superiores) eran más complicados de sacar. Román me ayudó a sacarlos de un pistón. Utilizó unos alicates con muelle. Después yo saqué los del resto de pistones. No fue fácil. Hay que tener mucha maña para sacarlos sin arañar el pistón y sin que se rompan los segmentos. Se me rompió uno, de hecho. Ahora no tenía importancia, pero no quería ni pensar en que se me rompiese uno de los nuevos al ponerlos...




Volví a darle un repaso a todos los pistones y bielas, esta vez aprovechando para darle a las ranuras de los segmentos, que por cierto, eran bastante difíciles de limpiar por lo estrechas que son. Dejé todo en remojo de desengrasante para seguir mañana.


lunes, 16 de junio de 2014

Limpiando piezas del motor XII

Hoy he cambiado de tarea y he dejado de lado el bloque y el cigüeñal, aunque tengo que terminarlos. Eso sí, antes volví a repasar las roscas del frontal del cigüeñal con un nuevo invento: el cepillo de biberones en el taladro. Y funcionó bastante bien. Desapareció casi todo el óxido.


Saqué los soportes de bancada y los puse a remojo con desengrasante. Tenían los tornillos colocados y fui quitándolos para limpiarlos por separado. En principio, son todos iguales, pero observé algo que me llamó la atención: uno de los tornillos del soporte 2 tenía una arandela... ¿Es esto normal? Se supone que ninguno la lleva, pero éste sí la llevaba. Tengo que averiguar el porqué y decidir si dejarlo como lo he encontrado o quitarla.


También saqué los conjuntos pistón-biela de donde los tenía guardados y los puse a remojo con desengrasante.


Entonces me puse a repasar la culata. Ya la había estado limpiando antes de llevarla a rectificar, pero fue una limpieza exterior y, además, no quedó terminada. Ahora tenía que encargarme de limpiar todas las toberas y conductos. Comencé con las cámaras de combustión. En algunas zonas había depósitos similares a los que comenté que había en los asientos de las camisas. En este caso no sería por oxidación, sino más bien por combustión. La zona final de casi todas las toberas tenía depósitos de este tipo, sobretodo las de escape, donde se formaba una capa gruesa de carbonilla alrededor del asiento de válvula.


El cepillo metálico no hacía nada, así que actué como en el caso de los asientos de las camisas, y estuve golpeando la carbonilla con un destornillador pequeño a modo de cincel, con mucho cuidado de no dañar los asientos de válvula.


La cantidad de carbonilla era considerable. Se pueden ver los residuos que iban quedando al fondo.





La zona quedaba mucho mejor tras este nuevo trabajo de chinos...



También estuve haciendo lo mismo a la entrada de las toberas, que tenían una capa similar (o mayor) de carbonilla.


Después de quitar la mayor parte de carbonilla, repasé todo con el taladro y cepillo metálico. No pude terminar el trabajo completamente.