lunes, 28 de septiembre de 2015

Desmontando puertas V

Hoy he terminado un par de cosas en la puerta delantera derecha. Por un lado, he retirado las grapas de sujeción del lamelunas exterior que se habían quedado en la puerta. Estas grapas eran complicadas de sacar, pero descubrí la forma: primero hay que separar un poco la grapa con un destornillador fino, y así se puede tirar de la grapa con unos alicates.

También quité un plástico de protección que va en el hueco del cristal, sujeto mediante 3 de las grapas de sujeción del lamelunas interior. Como una de ellas quedó en la puerta, la tuve que quitar para retirar el plástico.


Con esto dejé lista la puerta delantera derecha, ya que las grapas no veo forma de quitarlas y no quiero que se me rompan.

Me puse con la puerta trasera derecha. Los pasos eran similares: desatornillar el apoyabrazos, quitar la manivela del elevalunas y sacar la maneta interior después de soltar las varillas de mando.

 

Para quitar el embellecedor de la manivela, lo mejor es presionar con un destornillador fino el borde de goma que lo sujeta, pero no hacia abajo, sino hacia fuera, para empujar la goma y llegar al borde del embellecedor. Entonces se va haciendo palanca y sale sin sufrir rayaduras.


En el caso de la maneta, tras quitar el tornillo hay que soltar las varillas, y es un poco engorroso. Primero hay que soltar la varilla superior (de apertura), que va sujeta mediante una pieza de plástico. Se hace palanca con cuidado en una patilla que sujeta la varilla y cuando se libera, ya puede empujarse hacia abajo la varilla. La otra varilla tiene el extremo curvado y hay que jugar con la maneta hasta liberarla.

Con todas estas piezas fuera, puede sacarse el paño de la puerta, con el mismo procedimiento que en la primera puerta. Después se despega el plástico protector.


A continuación me puse a intentar sacar el cristal. Quité las tuercas de sujeción del mecanismo elevalunas, pero en las puertas traseras también hay que quitar una pieza de plástico que sirve de guía al cristal, para poder inclinarlo y sacarlo.

Esta pieza está sujeta mediante dos tornillos Torx, que están ocultos bajo dos tapones de plástico en el canto de la puerta.


Pero la pieza no salía. Pensé que podría ser debido a la goma del cristal, así que intenté sacarla, pero me lo impedían los lamelunas. Saqué el lamelunas exterior simplemente tirando hacia arriba con cuidado y el interior haciendo palanca con un destornillador para empujarlo hacia el cristal junto con las grapas y sacarlo hacia fuera.




La pieza seguía sin salir, así que lo dejé.

He visto en un foro que esa pieza lleva, además de los dos tornillos del canto de la puerta, otro por el interior de la puerta, pero en este caso no se ve ningún tornillo.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Desmontando puertas IV

Hoy he estado intentando quitar de una vez por todas el mecanismo de la cerradura. Solté las varillas que van a la maneta interior de las grapas que las sujetaban, pero esto no me permitió desplazar el mecanismo para sacarlo. Entonces comprobé que la palanca que gira en la cerradura (la que abre la puerta cuando se gira la llave desde fuera) impedía que el mecanismo pudiese desplazarse hacia abajo para poder sacarlo. Había que sacar el bombín.

Rocié una buena cantidad de 3en1 en la grapa de sujeción del bombín para ver si eso me facilitaba deslizarla. Después de mi experiencia con las grapas de los latiguillos de freno (muy similares), dudaba que fuese sencillo sacarla. Además, temía que se partiese la pestaña. Pero estaba equivocado. Tras echar el 3en1, comencé a mover la grapa sujetándola por la pestaña y se desplazó con asombrosa facilidad, saliendo de su alojamiento sin problemas.


Con la grapa fuera, pude sacar el bombín.


Inmediatamente, el mecanismo de la cerradura cayó hacia el fondo de la puerta. Pero había otro problema: el rail del cristal impedía que pudiese llevarlo hacia uno de los huecos del interior.


Tuve que jugar con el mecanismo hasta lograr que salvase el carril y así poder sacarlo. Veremos cómo lo vuelvo a meter...


El mecanismo de la cerradura es muy curioso. Existe un enganche, que es una pieza metálica que encaja en el resbalón de la carrocería. Este enganche se mantiene fijo debido a la acción de un muelle. Para abrir la puerta, se puede pulsar el botón de la maneta desde fuera o hacer palanca con la maneta interior, liberándose el enganche y abriéndose la puerta. Por otro lado, existe un mecanismo de bloqueo. Este mecanismo es una pieza que encaja en el enganche, impidiendo su desplazamiento. Se acciona bien con la llave desde fuera o con el pestillo de la maneta interior, impidiéndose la apertura normal de la puerta. En las siguientes fotos se ve el mecanismo de bloqueo.


Se puede apreciar cómo en vertical actúa el botón de la maneta exterior por un lado o la varilla de la maneta interior por el otro para liberar el enganche y abrir la puerta.

Retiré las grapas de sujeción de las varillas. El resto de grapas también me gustaría quitarlas, pero son más complicadas.


También desmonté el embellecedor metálico que va encima del paño. Con cuidado, fui empujándolo hacia arriba con ayuda de un destornillador fino. Intenté empezar por el extremo cercano a la cerradura, pero fue más fácil hacerlo por el extremo de la bisagra. 






jueves, 24 de septiembre de 2015

Desmontando puertas III

Hoy he aprovechado un ratillo para intentar desmontar el mecanismo de apertura y cierre de la puerta.

Primero comprobé que podía quitar la maneta retirando una tuerca a la que se accede por el interior de la puerta (vaso de 8mm) y un tornillo que se ve por el canto de la puerta (Torx 20). El pulsador tiene un aro de plástico de separación con la maneta.



Por dentro pude ver que había una especie de chapa con un papel que sobresalía cerca del interior del bombín de la cerradura. Con más luz pude apreciar que se trataba de una grapa metálica similar a las que sujetaban los latiguillos de freno (malo, malo...) y que tenía una pestaña para poder sujetarla a la hora de quitarla o ponerla. El papel era en realidad una parte de la grapa, seguramente una capa de pintura o protección que se había desprendido por el óxido.


Intenté quitar la grapa, pero estaba muy agarrotada y no había manera de sacarla (las de los latiguillos dieron mucha guerra...). Así que probé a desmontar la pieza de la cerradura que va en el lateral de la puerta (3 tornillos Torx 30).


No conseguí nada. Seguía sin poder acceder a la grapa del bombín y no era capaz de sacar el mecanismo de la cerradura. Creo que debo soltar las varillas de accionamiento, pero no me atreví porque quería asegurarme de cómo van colocadas y no pude hacerles una foto.

Por último, quité la goma del marco de la puerta.


Me fijé en que las zonas que hacen una curva tienen practicadas unas ranuras para facilitar la curvatura. Si las cambio, no sé si las gomas nuevas vendran a medida o si habrá que cortarlas con la longitud adecuada. En este caso, tendría que hacer yo mismo esos cortes.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Desmontando puertas II

Hoy he continuado con el desmontaje de la puerta delantera derecha. Quería intentar sacar el cristal, cosa que no sabía si lograría. Había leído cómo debe hacerse, así que tenía que intentarlo.

Lo primero fue quitar las tuercas que sujetan el mecanismo elevalunas a la puerta (vaso de 10mm). Antes había dejado el cristal bajado a 35 mm del marco de la puerta (más o menos), como dice el manual. También saqué la palanca, que había dejado puesta para poder mover el cristal. Lo de colocar el cristal a esa altura creo que es para dejar el mecanismo elevalunas en una postura que permita sacarlo por uno de los orificios del interior de la puerta.


Tanteé un poco el mecanismo y comprobé que podía meterlo hacia el hueco de la puerta y dejarlo caer hasta que se quedó sujeto. Además, el cristal quedó inclinado, de manera que podía desplazarlo para liberar los rodillos del mecanismo de los railes del cristal.


El cristal salió perfectamente, tirando de él hacia arriba e inclinándolo para que saliese hacia la parte exterior de la puerta. En su base tiene un perfil metálico con un par de raíles que sirven de guía a los rodillos del mecanismo elevalunas. Para que el cristal quede sujeto a esta pieza, lleva una goma a presión.


El perfil metálico estaba algo oxidado y tendría que sanearlo de algún modo. Supongo que si saco el cristal, tendré que marcar el punto exacto donde va sujeto para volver a montarlo en la misma posición.

Con el cristal fuera, sacar el mecanismo fue sencillo. Jugando un poco con él, logré sacarlo a través del hueco inferior derecho de la puerta.


El mecanismo estaba en bastante buen estado, aunque necesitará ser engrasado. La gomaespuma del eje de la manecilla estaba reseca. Es similar a la que había en el hueco del cable del velocímetro del cuadro de instrumentos. Tendré que buscar un material similar para sustituirlas.

Aproveché que el hueco de la puerta estaba vacío para hacer fotos del interior. Se veía muy sano y sin rastro de óxido. Sólo había mucho polvo.


viernes, 18 de septiembre de 2015

Desmontando puertas

A pesar de que normalmente no trabajo en el R5 durante estas fechas, hoy he tenido un hueco y me he puesto a desmontar cosas de la puerta delantera derecha, con el fin de sacar el mecanismo elevalunas y dejar las puertas lo más desnudas posible de cara a su pintado.

Ya había leído que para sacar el cristal, hay que separarlo del mecanismo elevalunas y sacarlo hacia arriba. Pero como hace falta cierta movilidad para que el cristal salga hacia fuera de la puerta, se deben quitar los lamelunas y la goma que sirve de guía.

Bajé el cristal totalmente y pude sacar el lamelunas exterior tirando con cuidado hacia arriba. Pensé que podría romperse al sacarlo de las grapas que lo sujetan, pero no fue así. El lamelunas no estaba en perfecto estado, pero no sé si es una pieza que pueda conseguir de repuesto.


Por otro lado, saqué el lamelunas interior de la misma manera. En este caso me fue más fácil sacarlo con las grapas, ya que salían con facilidad de los orificios donde estaban insertadas y de este modo evitaba el riesgo de romper el lamelunas. Este lamelunas estaba en peor estado, ya que lleva una tela de adorno que estaba muy deteriorada. Pero creo que sería relativamente fácil restaurarlo, aunque no sé si lo haré.


Intenté sacar la goma que rodea al cristal y que sirve de guía del mismo, pero sólo pude soltar la zona que se ve en el marco, ya que hay otro tramo de la goma que se mete en el interior de la puerta y que está sujeta por el propio cristal.

Después me puse a desmontar el panel guarnecido de la puerta. Para ello, como ya hice con la puerta delantera izquierda, retiré la guantera, el reposabrazos y la maneta del elevalunas. Aunque todavía tenía que retirar el mecanismo de apertura de la puerta, saqué el panel de los perfiles de sujeción siguiendo el consejo que se da en el manual: se introduce un listón por el centro del panel y se dobla para que el panel se curve y se libere de ambos perfiles. Yo lo hice con ayuda de un destornillador, haciendo palanca con cuidado en la zona media del panel y salió muy bien (el de la puerta izquierda lo saqué de manera muy poco ortodoxa en su momento...).


Tardé bastante en lograr desmontar la maneta interior, pero al final lo logré. Hay que lograr soltar las varillas de accionamiento del cierre de la puerta y hay muy poco espacio. Retiré el panel y también quité el plástico protector de los huecos, que evita que pueda entrar agua al interior de la puerta. Este plástico es bastante rígido y podría hacer una plantilla para cortar unos nuevos y sustituirlos en caso necesario. También comprobé que hay otro plástico por el lado contrario, entre la puerta y el cristal, y que quizás sea aún más importante, ya que por ese lado parece más probable la entrada de agua.


Con todo esto, ya tenía acceso a los tornillos de sujeción del mecanismo elevalunas. Tendré que estudiar bien cómo se saca el mecanismo junto con el cristal, ya que tiene su truco.


jueves, 9 de julio de 2015

Helenauto, vergonzoso

Escribo en verano, cuando ya no estoy trabajando sobre el R5, para contar un episodio relacionado con la compra del pulmón para el distribuidor. Como ya conté, tuve que batallar bastante hasta que logré que me enviasen el pulmón correcto. El problema ha venido a la hora de devolver el primer pulmón que compré. Lo envié de vuelta y llegó sin problemas, así que di por hecho que me devolverían el dinero. De hecho, Elena, la persona que estuvo "asesorándome" con la compra del pulmón y con el tema de pagos y envíos, así me lo aseguró. Lo envié el 21 de mayo.

El día 26 el paquete ya había llegado a su destino. Lo sabía porque lo envié certificado y puedes realizar un seguimiento del mismo. El día 29 le pregunté a Elena si todo estaba correcto y me comentó que sí, y que le diese un número de cuenta para ingresar el dinero.

Viendo que no me ingresaban el dinero, el día 5 de junio volví a escribirle a Elena para saber si había algún problema. No me contestó.

La llamé por teléfono el día 10 y me comentó que su padre había estado mal y que lo solucionaría enseguida... Pero nada.

La volví a llamar el día 17 y de nuevo me dió excusas, comentando que ella había dado la orden para que se realizase la transferencia y que no entendía por qué no se había hecho aún.

Después, a través de Whatsapp, empecé a preguntarle a menudo si sabía algo de la transferencia. Unas veces no me contestaba, otras veces me decía que iba a mirarlo...

Harto de ver que me estaban "toreando", se me ocurrió una manera de presionarles. El segundo pulmón lo pagué por transferencia para reducir gastos de envío, pero el primero lo había pagado a través de Paypal. En Paypal puedes abrir una disputa cuando un producto no llega o llega defectuoso, en mal estado, diferente de lo que habías comprado, etc. De este modo, puedes reclamar y si el vendedor no lo soluciona, Paypal se encarga de devolverte el dinero y pedirle explicaciones al vendedor. Cuando se abre una disputa, el primer paso es procurar llegar a un acuerdo entre vendedor y comprador, ya que el vendedor recibe un aviso de que le han abierto una disputa.

Así que el día 3 de julio abrí una disputa por el primer pulmón para ver si así lograba que me hiciesen caso. Elena me comentó que el importe de la disputa no era el mismo. Efectivamente, el envío de la devolución del segundo distribuidor costó menos que el envío del primero. Pero eso era lo de menos. Le expliqué que sólo tenían que ingresarme el dinero que me debían y yo cerraría la disputa, aunque el importe fuese diferente (pero no tenía otra forma de presionar).

Por increíble que parezca, tuve que volver a escribirle el día 7 porque ella no me comentaba nada de nada... ¡Y tenía una disputa abierta en Paypal! Esto es un incordio para cualquier vendedor, ya que si un comprador tiene problemas y no los soluciona, puede que Paypal le retire el servicio y eso da muy mala imagen.

Entonces ella me comentó que le habían retenido el dinero y que se supone que me lo habían ingresado a mí... En ese momento comprendí que el nivel de torpeza de esta señora era mucho mayor de lo esperado. Ya me había demostrado no tener ni idea de los productos que vende (no supo identificar la referencia correcta del pulmón), pero ahora me demostraba que trabajaba con pagos por Paypal y no tenía ni idea de cómo funcionaba... Bueno, reconozco que si nunca había tenido una disputa, no sabría cómo funcionan... Le expliqué que el dinero lo retienen como medida de seguridad para que resuelva el problema. Si no lo resuelve, me lo dan a mí. Si lo resuelve, se lo desbloquean.

Llamó a Paypal y al parecer se lo aclararon. Me hicieron la transferencia y hoy el dinero ha llegado a la cuenta.

Mes y medio para que me devuelvan mi dinero. Venden piezas mucho más caras que en otras tiendas, así que no pienso comprarles nada más.

Lo malo es que de nuevo tengan una pieza que no encuentre por ninguna parte...