martes, 25 de septiembre de 2018

Enderezando la tapa de balancines

Como ya descubrí antes del verano, la tapa de balancines estaba deformada, de manera que su junta se escapaba del alojamiento con la consiguiente pérdida de estanqueidad. Ya en su momento intenté enderezarla, pero no quedó bien del todo. Además, hoy Luis me hizo ver otro defecto: la zona de asiento de las tuercas de sujeción estaban hundidas...


Efectivamente, ante una posible pérdida de aceite por la junta, algún mecánico decidió apretarla como si de una culata se tratase, clavando las tuercas y, posiblemente, deformando de este modo la tapa por el lateral. Trabajo fino, sin duda.

Me fijé en la tapa de balancines del R5 GTL:


Parecía estar algo hundida, pero no estaba deformada por el lateral. Entonces, me fijé en la tapa del R4:


En este caso estaba perfecta... Los puntos de asiento de las tuercas estaban en su sitio, sin el más mínimo hundimiento. Ojalá pudiese aprovecharla. Pero la tapa de balancines de mi motor también es exclusiva y difícil de encontrar. La pondría nueva de buena gana si la encontrase. O compraría una de segunda mano en buen estado, si la encontrase...

Desmonté la tapa y la coloqué en un tornillo de banco para volver a apretarla por los laterales, esta vez sin miramientos hasta que noté que crujía. El rsultado fue que el lado deformado quedó bastante mejor, pero el lateral que estaba plano, quedó algo doblado hacia dentro. Bueno, esto no tenía mucha importancia, ya que en todo caso la junta quedaría apoyada en la culata, y no fuera. Aun así, lo intenté llevar a su forma como pude.

Respecto a los apoyos de las tuercas, golpeé la tapa de dentro hacia fuera con ayuda de distintas piezas (vasos y manerales de carraca) hasta dejarlos un poco mejor de lo que estaban.

Tras montar la tapa en su lugar, pude comprobar que el borde deformado quedaba casi en su sitio y que las tuercas asentaban decentemente.



Colocando la barra de la columna de dirección

Dándole vueltas al vano motor, me he dado cuenta de otra cosa que debía montar antes de meter el motor: la barra de la columna de dirección. Y es que lleva una goma pasamuros que difícilmente podría colocar con el motor en su sitio.


También desmonté un borne de batería que conecté temporalmente al terminal positivo del alternador para hacer pruebas del cableado.

El vano motor va tomando otro aspecto poco a poco:


Analizando los sensores de temperatura

Ante del verano ya descubrí que uno de los sensores lo había comprado mal. Se trataba del termocontacto que activa la lámpara de alta temperatura del motor en el cuadro de instrumentos. Este termocontacto va montado en la bomba de agua, en contacto con el líquido refrigerante, y el que yo tenía (FAE 35150), era de rosca M16, inferior al alojamiento de la bomba. Aquí puede verse la comparativa, con el termocontacto original a la derecha y el nuevo a la izquierda:


El termocontacto original no tenía ninguna referencia a la vista, y en el catálogo FAE sólo aparecía el sensor de temperatura para el reloj del cuadro (una resistencia variable, no un termocontacto). Se trataba del FAE 31020. Pero del termocontacto, ni rastro de la referencia. Algo raro, ya que el termocontacto lo llevan todos los motores, pero el reloj de temperatura no aparece en todos los cuadros.

Buscando y buscando, al fin di con el termocontacto adecuado, el FAE 35080, con rosca M18 y temperatura de cierre de 115ºC.

En el caso del Lámbor, el reloj de temperatura había sido instalado posteriormente, por lo que se había colocado un sensor de temperatura en contacto con la culata a través de una pieza de bronce, el ya nombrado FAE 31020. Como estaba montado en la parte trasera de la culata, sería complicado montarlo con el motor dentro, así que decidí montarlo antes.


Sin embargo, no me gustaba la idea de que estuviese montado de esa manera, sin entrar en contacto con el refrigerante. Les pregunté a Luis y Javier y me dijeron que una buena idea sería intercambiar ambos sensores, colocando el sensor de temperatura en la bomba (en contacto con el refrigerante) y el termocontacto en la pieza de bronce, pues ambos poseen la misma rosca.

Se me ocurrió mirar el R5 GTL de Paco, que lleva cuadro de instrumentos con reloj de temperatura, pero no encontré por ninguna parte un sensor de temperatura. Raro. ¿Se lo habrían quitado? Pero aprovechando que en el taller teníamos un R4, descubrí que éste sí tenía sensor de temperatura, diferente al del Lámbor.


Se puede apreciar un sensor que va en una pieza de aluminio, atornillada a la culata, pero en un lateral. Este sensor me gustaba más, ya que parecía tomar la temperatura de manera más directa que el del Lámbor. Así que decidí comprarlo para montarlo. Lo estuve buscando y averigué que era el FAE 31220.

Por la tarde he ido a recogerlos a la tienda de recambios. Arriba, el termocontacto FAE 35080 y debajo el sensor de temperatura FAE 31220:


lunes, 24 de septiembre de 2018

Colocando válvula antirretorno de gasolina

He limpiado la válvula antirretorno con disolvente y un cepillo. Después, la soplé con aire a presión. Comprobé que funcionaba correctamente, sin quedarse atascada.

Para montarla, corté el manguito de entrada a la bomba y la coloqué intercalada, sujeta mediante dos abrazaderas. Utilicé las abrazaderas originales tras limpiarlas, ya que las que yo tenía, no cerraban lo suficiente.


Comprobé un par de veces que la válvula estaba montada en el sentido correcto. Montarla al revés podría dar muchos quebraderos de cabeza a la hora de intentar arrancar el motor...

lunes, 17 de septiembre de 2018

Montando el pedal del acelerador

El otro día Luis me advirtió de que sería conveniente que montase el pedal del acelerador antes de meter el motor. Y tenía toda la razón. No había caído en ese detalle. Lo desmonté hace relativamente poco y ya no me acordaba de que no es accesible con el motor en su sitio.

Pinté las tuercas de sujeción con pintura inoxidable (no me quedaba pintura de zinc) para protegerlas y lo monté:


Buscando calibres en los manguitos de gasolina

En varios despieces del Renault 5 había descubierto que en los manguitos de gasolina existían piezas intercaladas, que supuse que podrían ser calibres de paso para garantizar un determinado caudal de gasolina.

Estuve analizando los manguitos originales para detectar cualquier posible elemento montado en su interior. No vi nada. Sin embargo, había unas abrazaderas en el manguito de llegada a la bomba de gasolina que me llamaron la atención:


Al retirarlas, ¡eureka!, descubrí un calibre:


Me costó bastante trabajo retirar el manguito del extremo contrario, que tuve que rajar:


Y entonces me di cuenta de que en el interior del calibre había algo... Al agitarlo, se movía. Estaba claro: se trataba de una válvula antirretorno, que evitará que el manguito se vacíe cuando el motor se para.


Interesante, ya que pensaba comprar una para intercalarla en el circuito. Limpiaré la original para montarla.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Reorganizando las cosas

Resulta que este curso se presenta algo más complicado en cuanto a espacios se refiere. Una serie de circunstancias han hecho que el taller que utilizaba para realizar diferentes tareas se vaya a utilizar como aula durante el curso, así que, de la noche a la mañana, tendría que retirar todo lo que tenía por allí.

La verdad es que el curso pasado mi idea era ocupar una pequeña zona del taller para montar el motor, pero como nadie más lo utilizaba, fui ampliando mi zona de trabajo y aprovechando diferentes rincones para desmontar, limpiar, pintar... El resultado ha sido que tenía un montón de cosas acumuladas y ahora tendría que buscarles otro sitio.

Así que tuve que irme esta tarde (necesitando un "permiso especial") y ponerme a moverlo todo contra reloj. Lo primero que hice fue meter una de las mesas del taller (que no iban a utilizarse) en el pequeño almacén contiguo, donde tengo guardadas bastantes cosas. Esa mesa me sirvió para ir colocando diferentes cosas, aunque de manera muy apelotonada, sin espacio para trabajar en un momento dado.

Todas la piezas que tengo previstas montar próximamente (palieres, cremallera, pedal acelerador, alternador, carburador, piezas varias del motor...), herramientas y materiales (tornillería, pintura, decapante, disolvente, grasas, garrafas de aceite...), piezas desmontadas que no iba a reutilizar (bomba de agua, colector de escape, tornillería...). Todo lo metí allí dentro:


El taller quedó completamente vacío:


Ahora podrán adecuarlo para su uso como aula. Es una pena, porque me venía de perlas para trabajar. Al menos lo he aprovechado durante un curso y me ha servido de gran ayuda para poder avanzar.

El carro (que tampoco es mío) con el conjunto motor-caja lo llevé al taller con el fin de montarlo lo antes posible:

El Lambor sigue en el elevador a la espera de que pueda continuar trabajando en él, pero tendré que bajarlo pronto, porque se necesitará para otros coches.