domingo, 11 de diciembre de 2016

Limpieza y montaje de los mandos de calefacción

En primer lugar, limpié todas las piezas. Utilizaría los mandos de repuesto, ya que las piezas de los originales estaban bastante deterioradas. Pero modificaría la parte interior, sustituyendo la chapa metálica de soporte de las etiquetas por el soporte de plástico de los mandos originales, que incluyen una lámpara de iluminación.


Pero tras limpiar las piezas, me di cuenta de que las carcasas de los mandos no son iguales. Hay una pequeña diferencia en la forma del marco del cenicero. En la carcasa original, el cenicero posee un borde que cierra el marco de la carcasa. En la de segunda mano, la carcasa tiene un escalón en el marco inferior y el cenicero en su parte inferior tienela misma forma que el marco de la carcasa.


Así que decidí utilizar la carcasa y cenicero de segunda mano, porque me parecía mejor estéticamente. Para limpiar el cenicero, le quité la chapa, que lleva una lengüeta de sujeción. Hay que hacer palanca con mucho cuidado con ayuda de un destonillador plano pequeño para poder sacarla.


Finalmente, utilizaría los mandos de segunda mano (todas sus piezas tenían mejor aspecto), pero manteniendo la placa soporte de plástico para las etiquetas, que incluía la lámpara de iluminación.

Las etiquetas de los mandos de segunda mano los coloqué en el soporte de plástico original. Para ello, realicé varios cortes para adaptarlos y los pegué con cuidado, ya que apenas existe superficie de apoyo.


También pegué un trozo de pestaña de la placa que se partió al desmontar:


Compré grasa de litio para engrasar los engranajes y articulaciones de los mandos. Me informé y parece ser que es la más adecuada para lubricar piezas de plástico.


Engrasé el hueco y el pivote de las palancas de mando de las trampillas y las monté con bastante dificultad (entraban con mucha presión).


Coloqué las grapas metálicas de sujeción de los cables Bowden y la chapa superior del hueco del cenicero:


Después coloqué el soporte de plástico con las etiquetas de los mandos. No había que olvidar colocar la pieza verde reflectante que va en su interior.


Pegar la pestaña del soporte no sirvió de nada, ya que al hacer fuerza para introducir la lengueta, el trocito salió disparado...


Al montar los deslizadores cometí un error. Uno de ellos lo introduje mal y sus dos pestañas quedaron del mismo lado, y no a ambos lados del extremo de la palanca donde van sujetos...


Así que tuve que sacarlo para volver a montarlo. Y me costó bastante, ya que estaba muy encajado y no quería partir nada. Con los deslizadores ya montados:


Con el soporte de las etiquetas montado, se me ocurrió una posible mejora: proteger las etiquetas con plástico transparente. Así que utilicé un trozo de cubierta plástica (las que se utilizan como portada transparente para encuadernar) y lo recorté para formar dos piezas: una para las etiquetas superiores y otra para las inferiores.


Desmonté el soporte y tuve que hacer varias pruebas y recortes hasta lograr que quedasen perfectamente adaptadas al fondo de la carcasa. Las pegué con cola de silicona (hice una prueba antes que quedó muy bien).


En la foto puede verse que para el plástico de las etiquetas curvas tuve que cortar una ventanita para evitar un tetón al fondo de la carcasa. Este tetón podría haberlo eliminado completamente, ya que era para la placa soporte original, pero preferí no tocarlo. Cuando monté de nuevo el soporte de plástico, comprobé que no quedaba perfectamente encajado. Y descubrí que el tetón de la carcasa lo impedía. Así que lo recorté hasta lograr que no chocara el soporte. Entonces quedó perfecto.


El resultado me gustó mucho, ya que no sólo quedan más protegidas las etiquetas (muy propensas a estropearse) sino que estéticamente se ve mucho mejor.


Monté las ruletas de mando y las palancas de enganche de los cables Bowden (todo muy duro para volver a montarlo...). Aspecto final:


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