miércoles, 2 de junio de 2021

Lavando el Lámbor (arranque después de mucho tiempo, regulación de faros).

La funda que tenía puesta para proteger el coche se había ido ensuciando y necesitaba una limpieza. Mi compañero Pelayo se la llevó hace ya unas semanas para lavarla y tenderla al sol, ya que al ser de plástico, necesitaba estar al sol para que quedase bien seca. Como él tiene patio en su casa, era mejor sitio que en los cordeles de mi piso.

Una vez limpia la funda, no  volví a ponerla, ya que el coche estaba bastante sucio. Estaba pendiente de limpiarlo y hoy iba a ser el día. Al intentar arrancarlo, no hubo manera...

Siempre cuesta arrancar el motor cuando lleva mucho tiempo parado. La gasolina tiene que llegar desde el depósito hasta el carburador y esto lleva varios intentos de arranque para que trabaje la bomba y se llene el circuito. Sin embargo, esta vez estaba tardando más de lo normal.

Después de insistir muchas veces, llegué a la conclusión de que quizás estaba ahogando el motor (entrada de gasolina sin quemar a los cilindros que impide que se produzca la combustión). Estuve buscando información por internet y uno de los problemas en estos casos es que las bujías se llenan de gasolina y no salta la chispa. Desmonté la bujía del cilindro 1:

Los electrodos estaban secos, pero no me gustó su aspecto. Estaba llena de carbonilla. ¿Cómo era posible? Se habían puesto nuevas y el motor apenas había estado en funcionamiento. Más adelante, mi compañero Javier me explicó que es normal, precisamente por no haber trabajado el motor mucho tiempo a temperatura de trabajo.

Volví a montar la bujía y probé una recomendación: pisar a fondo el acelerador poco a poco (para evitar que actúe la bomba de aceleración) e intentar arrancar así. Probé un par de veces y el motor arrancó. Eso sí, se aceleró muchísimo y enseguida solté el acelerador, claro.

Creo que la explicación es que al acelerar a tope, se abre completamente la mariposa (bueno, las dos en el caso de este carburador) y entra mucho más aire, por lo que se facilita el arranque.

Saqué el coche y lo lavé con una manguera. Después, le di con una esponja y jabón para después aclararlo y secarlo. Tapé algunos orificios de la carrocería que aún están sin los elementos montados (emblema delantero, retrovisor, matrícula trasera).


Tuve que hacerlo todo bastante rápido, ya que estaba al sol y no es lo mejor para lavar un coche.

Al volver a meterlo en el taller, aproveché para regular los faros con ayuda del regloscopio:


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